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Cora Carmack - Losing it Cap. 21 y 22

21
Traducido por Lucia A.
Corregido por Violet~
as cosas estaban tan mal.
La primera interpretación de Fedra fue un desastre de
proporciones épicas. Incluso después de dos semanas, Cade
no me hablaba en absoluto antes de empezar, y parecía que
todos en el elenco estaban de su lado, basado en las miradas que estaba
recibiendo. Y, aunque el primer ensayo tiende a ser un poco obsoleto, ya
que todo el mundo está sentado alrededor de una mesa, ésta vez fue peor
que la pizza de hace una semana.
De vez en cuando, Eric sacudía su cabeza, y prácticamente podía
verlo pensar, ¿Qué sucedió con la gente que escogí la semana pasada?
Cada escena seguía empeorando como un tornillo que entra en el
ángulo equivocado, pero sólo seguimos adelante, tratando de hacer algo
que funcionara cuando claramente, no lo haría.
Cuando todo terminó, me sentí desinflada. Había estado tan
emocionada por esta obra. Había estado esperando por algo como esto
desde el primer año y ahora estaba aquí y era insoportable.
Eric fingía cierto optimismo, diciendo que las cosas mejorarían en el
escenario. No creo que nadie le creyera.
Y si lo hacían, esa extraviada esperanza disminuyó cuando tuvimos
nuestro primer ensayo en el escenario, que si es posible, fue aún peor. El
malestar entre Cade y yo parecía impregnar todo el elenco hasta que
todo el mundo estaba rígido y crispado.
Las clases no estaban mucho mejor.
Cade se quedó lejos de mí, y Kelsey seguía enojada, así que yo
estaba desmintiendo esa cita sobre que ningún hombre es una isla14.
Estaba totalmente sola.
Excepto por Garrick.
14Se refiere a una cita que dice que los humanos dependen unos de los otros.
L
Estaba aterrorizada por la profundidad de mis sentimientos por él. Las
cosas eran demasiado buenas. Nada en la vida era así de increíble, al
menos no en mi vida. Me detuvo después Preparación Superior; el
miércoles por la mañana.
—Bliss, espera un segundo.
Me tomé mi tiempo empacando mis cosas, esperando que todo el
mundo abandonara el laboratorio de computación. Cuándo estábamos
solos pregunté: —¿Qué pasa?
Sonrió. —Nada.
Luego me presionó contra la mesa del computador detrás de mí y
me besó.
Jadeé en estado de shock, y su lengua irrumpió en mi boca. No hice
nada, pero parpadeé y entonces me había levantado sobre la mesa, sus
caderas instaladas entre mis muslos abiertos, y su boca quemaba contra la
mía.
No hubo lentitud en este beso. Fue un momento de frenesí, robado, y
yo estaba girando con deseo. Me aferraba a él, segura de que estaba a
punto de caer a pedazos en sus brazos, y luego se retiró.
Tuve que concentrarme en respirar durante varios largos segundos
antes de que se me ocurriera incluso enojarme. Golpeé con fuerza sus
bíceps.
—¿Estás loco? ¿En qué estabas pensando? ¿Qué pasa si alguien
entra? —Le empujé a varios pies de distancia, y salté de la mesa, mis
piernas inestables contra el piso.
—Estaba pensando en que tú te veías totalmente demasiado sexy
para las primeras horas de la mañana.
Endurecí mi mirada. —Lo digo en serio, Garrick.
—Yo también —dijo. Me tomó por el codo y me llevó a la esquina
más alejada de la sala, donde no podíamos ser vistos desde la puerta, y
tendríamos aviso si alguien entraba—. Cuando se trata de ti, Bliss, soy muy
serio.
¿Estaba dando a entender lo que yo pensaba que estaba
insinuando? La mirada en sus ojos era peligrosa. No podía pensar con
claridad cuando estaba tan cerca de mí. Intentó atraerme para otro beso,
pero incluso fuera de la vista de la puerta, estaba demasiado asustada,
demasiado miedosa. Se sentía como esa primera noche, juntos, en mi
cama otra vez. ¿Era yo? ¿Estaba lista para algo como esto?
Giré mi cabeza, y sus labios encontraron mi cuello en su lugar.
Todo era tan confuso.
¿Cómo puedo querer algo tanto y no quererlo al mismo tiempo?
Una parte de mí quería doblar mis brazos alrededor de él y orar
porque sus labios nunca dejaran mi piel. Y una parte de mí quería correr
gritando en la otra dirección.
La segunda parte salió ganando.
Me retiré de su abrazo y levanté una mano para impedir que me
siguiera.
—No puedo. Tengo que irme. Quiero tratar de encontrar a Cade
antes del ensayo de esta noche, a ver si podemos resolver las cosas.
Entonces huí del laboratorio, mi piel todavía ardiendo por su toque.
Cade se había ido para el momento en que llegué a la sala de
espera, y no logré estar a solas con él durante el resto del día. Pensé en
pedir hablar con él antes del ensayo, pero todos estaban alrededor,
mirando, y yo, sinceramente, no tenía la energía.
Pero eso significaba que nuestro tercer ensayo comenzó tan
pobremente como el resto.
Eric, que no tenía ni idea del drama fuera del escenario, estaba
confundido. Creo que podría decir que todo provenía de Cade y yo, razón
por la cual nos mandó lejos. Dijo que sólo quería pasar más tiempo con el
coro, pero todavía quería que nosotros trabajáramos un poco. Por lo tanto,
nos mandó a un espacio del taller más pequeño para trabajar a solas...
con Garrick.
Tenía que ser una señal del Apocalipsis. Cosas tan terribles sólo
ocurrían cuando el mundo estaba a punto de terminar.
Envidiaba la compostura de Garrick. No demostraba nada.
Yo, por el contrario, era un accidente de tren en forma humana.
Hicimos nuestra primera escena juntos dos veces. Cade estaba sin
vida y yo era lamentable.
No importa cuántas veces Garrick murmuró entre líneas „Despierten
o „¡Intensidad! o „¡Aumenten las apuestas! Todavía estábamos horribles.
Garrick, que sabía de lo que ambos éramos capaces de hacer, se
volvía cada vez más frustrado. No se molestó en fingir optimismo.
—Ambos tómense cinco.
Fui al baño y salpiqué mi cara con agua. Esto tenía que parar. Si
pude actuar junto a Dom, ciertamente puedo actuar junto a Cade, no
importa cómo de molesto esté. Era mi mejor amigo, pero tengo que
aprender a dejar de lado mis emociones y pensar en él como cualquier
otra persona si quería ser actor.
Sintiéndome un poco mejor, hice mi camino de regreso a la sala de
taller.
Cade y Garrick ya estaban dentro hablando.
—Sé que hay cosas personales entre los dos, pero tienes que
superarlo —dijo Garrick.
—Estoy tratando. No es así de simple.
Garrick estaba de espaldas a mí, pero podía ver la cara de Cade,
que estaba pálida y arrugada, como una pieza desechada de papel. Me
atraganté, deseando que todo esto terminara o que nunca hubiera
sucedido.
—No te estás esforzando lo suficiente. Así que, ella no correspondió a
tus sentimientos. Así es la vida. —Mi mandíbula cayó. ¿Cómo podía ser tan
cruel? ¿Garrick, quien había sido tan dulce y comprensivo cuando me
reuní con él sobre esta misma pelea?—. Eso pasa. Tienes que crecer. ¿Eres
un actor o no? No puedes dejar que tus sentimientos por ella dicten tu
vida.
Mi boca se secó, y un duro bulto se formó en mi garganta.
Empuje la puerta el resto del camino y dije: —Eso es suficiente. —El
fuego en mi voz me sorprendió, pero no debería haberlo hecho. Odiaba
ver a Cade herido y finalmente no era solo yo la causa. Las palabras de
Garrick se habían hundido bajo mi piel, dolientes, y mis manos temblaban
con ira.
Cade parecía horrorizado al verme.
Garrick no lucía culpable, lo que sólo hizo que mi ira ardiera más
caliente. Caminé hasta que estuve entre los dos, bloqueando a Cade de
la vista.
—Esto no es asunto tuyo —le dije a Garrick.
Se volvió hacia mí, y su cara entera parecía cerrarse con su ceño
fruncido. —Es mi asunto cuando ambos traen sus problemas ajenos al
ensayo.
Sabía, lógicamente, que tenía razón. Y yo sabía que era mi maestro y
este era su trabajo, pero el juicio en su tono me hirió de todas formas.
Y yo lo quería herir de vuelta.
—Probablemente tiene razón —dije—. Tal vez las relaciones no tienen
cabida aquí. Es una mala idea mezclarlos, ¿No cree?
Estaba tan tranquilo, que me hizo querer sacudirlo. Quería hundir mis
dedos en su hombro y empujar y tirar y empujar.
—Bliss, estás siendo poco profesional.
¿Estoy siendo poco profesional? Oh, ¡Qué gracioso, viniendo de ti!
—Tú y yo podemos hablar sobre esto más tarde. —Su mano tocó mi
codo, y odié que incluso enojada, su toque hiciera mis rodillas débiles. Me
alejé.
—No quiero hablar de esto más tarde. Sólo quiero que dirijas. Quiero
que permanezcas fuera de mis asuntos con Cade. ¿Me oyes? ¿Entiendes?
Mantente alejado. Eso es todo lo que quiero de ti.
Finalmente, algo en su expresión calmada se agrietó. Apretó su
mandíbula, y por un segundo apretó sus ojos, cerrándolos. No se sentía tan
bien como pensé que sería verlo afectado. Y ya quería retractarme.
—Está bien. —Levantó las manos y repitió—: Está bien. Como
director, ambos necesitan conseguir juntar su mierda antes del próximo
ensayo, a menos que quieran empezar a buscar sus suplentes. Pueden
retirarse.
La puerta se cerró de golpe en su salida, y escuché el eco una y otra
vez en mi mente. Fui tan estúpida. Esto fue TAN estúpido.
Me había olvidado casi por completo que Cade estaba allí hasta
que él dijo: —Santa mierda, Bliss. ¿Él es el tipo?
Podría haberlo negado. Podría haberle contado toda la historia.
Podría haber corrido. Pero me sentía demasiado vacía para moverme. Me
derrumbé sobre mis rodillas, envolviendo mis brazos alrededor de mi cintura
como si de alguna manera me mantuviera unida, como si con agarrarme
lo suficientemente fuerte, el dolor no fluiría.
Pero lo hizo.
Y los espacios vacíos en mí estuvieron súbitamente llenos de palabras
de las que me arrepentí y la vergüenza que sentía y la ausencia de él. No
había nada más que hacer, salvo llorar.
Salió de mí, lento y constante, subiendo como la marea, arrasando
con todo lo que había amado de nuestro tiempo juntos.
Una mano tocó mi hombro, y me di la vuelta, esperando.
Era Cade.
Lento e inseguro, se arrodilló junto a mí y me tomó en sus brazos.
Dudé por un momento, sabiendo cómo se sentía, sabiendo lo difícil que
debía ser para él, sabiendo que como de costumbre era demasiado
bueno para mí.
Entonces no pude resistir más. Yo ya era egoísta, ¿Cuál era el daño?
Me hundí en sus brazos, y lo dejé ir. Era el grito horrible de todos los
gritos horribles, pero no me importaba. Porque mi capacidad para arruinar
las cosas buenas no tenía límites.
—Está bien —dijo Cade—. No fue tan malo.
—¿No fue tan malo? —Froté mis ojos, y mis manos se mancharon de
negro—. Tal vez en comparación con el Holocausto. Pero a como las
rupturas funcionan, creo que fue bastante mala.
Él se puso rígido.
—¿Ustedes estaban juntos? ¿Como realmente juntos?
—Durante un par de semanas, técnicamente, antes de que lo
arruinara. —Dios, no es de extrañar que siga virgen. Debo de haber roto
todo un mundo de espejos en una vida pasada.
Contra todo pronóstico, a él realmente le había gustado mucho. A
pesar de que salí corriendo de él durante el sexo con una terrible excusa. A
pesar del hecho de que todavía no había dormido con él. A pesar de
cómo terrible y jodidamente torpe era yo. Le gustaba. Sollocé
nuevamente, porque no era justo.
—Te gusta mucho, ¿No?
Luchando por respirar, asentí.
—Sí. Sé que es una locura. Sé que es estúpido. Pero, pero... nos
conocimos antes de que fuera nuestro profesor, y yo no puedo
simplemente olvidarlo. Lo intenté. Lo intentamos. Supongo que tendré que
olvidarlo ahora.
Cade me meció hacia adelante y hacia atrás, y a pesar de que era
muy agradable, me hizo sentir joven e inmadura. Poco profesional, tal y
como había dicho Garrick.
—Él te perdonará —dijo Cade—. Yo lo haría.
Quería preguntar si eso significaba que Cade me había perdonado
ahora, pero tenía demasiado miedo. Así que me quedé en sus brazos,
llorando y callada, en caso de que esto fuera sólo un respiro temporal, en
caso de que esto fuera todo lo que obtendría.
Para cuando salimos del estudio, el ensayo había terminado, y todos
los demás se habían ido. Me acompañó hasta mi coche, y me puse a
esperar... esperando que quizás estuviéramos bien. No me besó en la
mejilla como lo hubiera hecho antes. Descansó una mano en mi hombro. Y
aunque fue diferente, era suficiente.
—Va a estar bien —dijo. Y esperaba que estuviera hablando de
todo... sobre nosotros, sobre Garrick, de la vida.
Necesitaba que todo fuera bien.
22
Traducido por Akires
Corregido por Nats
ensé en ir a su apartamento tan pronto como llegué a casa,
pero, a decir verdad, me daba miedo. Y era mucho más fácil
simplemente sentir pena de mí misma. Tenía una tarrina de
helado de galletas con chispas de chocolate en la nevera
en espera para ciertas ocasiones. Hubiera estado bien compartirla con
Kelsey, pero no puedo permitirme contarle el secreto a alguien, y no era
tan egoísta como para hacerle presenciar a Cade más de mi
autocompasión. Prometió que no le diría a nadie, y le creí.
Me senté en un extremo del sofá, Hamlet extendida en el otro. Me
preguntaba si podría consolarme. Fue buena conmigo sólo una vez en otro
momento triste, así que tal vez tenía una oportunidad. Llegue a ella, y no
sólo me recibió con su usual gruñido, también con un silbido.
Estaba claramente del lado de Garrick.
Pensé en ir a él mil veces, tal vez mil y una. Pero tenía que enfrentarlo
—estuvo fuera de mi alcance desde el comienzo. Se habría cansado de mí
eventualmente, una vez el factor prohibido desapareciese. Y no podía ni
siquiera empezar a contemplar lo que habría pasado si hubiésemos sido
atrapados. Incluso pensar en ello me llenaba de adrenalina, como cuando
me besó en el laboratorio para que nadie nos viera. Tal vez me hacía un
favor, cortando los lazos ahora. Quiero decir, apesta siete mil millones de
veces, pero habría sido peor después de más tiempo.
En mi tenue, tranquilo apartamento, en mi inducida neblina de
helado, podía admitir que me enamoré de él. Nuestra oh-tan-breve
relación fue como pasar un día a la luz del sol después de vivir
eternamente bajo tierra (mi antiguo yo siendo el topo en esta historia). Tal
vez eso era todo lo que obteníamos de una relación como esta —destellos
de luz. Tal vez era demasiado brillante para ser sostenida durante un
prolongado periodo de tiempo. Tal vez debería estar agradecida.
No me sentía agradecida. Me sentía miserable (y llena de helado).
P
Estábamos en el laboratorio de nuevo el Miércoles, y nunca se
acercó a más de un metro de mi área. En el ensayo de esa noche, se
sentó en primera fila tomando notas, y no dijo una sola palabra.
Jueves y Viernes fueron igual. Pensé que la actuación en los ensayos
mejoró ahora que Cade y yo habíamos remendado las cosas (en parte).
No éramos tan cercanos como antes. No nos veía saliendo solos en un
futuro, pero hablábamos sin ningún percance, y ambas mentes se
despejaron lo suficiente como para centrarse en la obra.
Regresé a mi estado de hombre-topo durante el fin de semana,
nunca dejando mi apartamento, duchándome sólo cuando era
absolutamente necesario. Cualquier otro fin de semana, Kelsey me habría
forzado a salir, pero aún seguía un poco cabreada por mi actitud en el
club.
Así que, estaba muy sola.
No tenía a nadie, sólo a Hamlet, que me odiaba con el fuego de mil
soles.
Transcurrí una semana entera en estado de soledad antes de que
me pusiera nerviosa por no hacer nada al respecto.
Me pasé durante sus horas de oficina, demasiado asustada como
para enfrentarlo en casa o después de clases.
Cuando me acerqué a la puerta, estaba en el teléfono.
—Lo sé. —Estaba asintiendo, sonriendo—. Lo sé. Estaré en casa antes
de que te des cuenta. ¿Qué son, sólo tres meses más?
Me congelé. Me pegué a la pared frente a su puerta, y mis pulmones
parecían vacíos sin importar cuantas bocanadas tomara.
—¿Eso? No, lo superé. Realmente no era algo con lo que
comenzar… sólo un inconveniente.
Algo se desmoronó en mi interior, algo que ya había estado
vulnerable y débil, pero que ahora se estaba rompiendo y rompiendo.
—Debería haberlo sabido. Lo sé, pero ahora se acabó, y realmente
no me importa ya, ¿Sabes? Sí, sí. Encontraré otro sitio en el que trabajar. Es
sólo que no vale la pena.
¿No vale la pena?
Creía, hasta entonces, que mantendría la esperanza, aunque tratara
de convencerme de lo contrario.
Esperanza… era tan hija de puta.
No lloraría. Él lo había superado. Tenía que hacerlo, también. Y
necesitaba asegurarme de que lo supiera. Si estaba pensando en
marcharse para alejarse de mí, tenía que arreglar eso. No sería la razón de
que se fuera.
Antes de que cambiase de opinión, extendí la mano y llamé a la
puerta, entrando.
Alzó la mirada, y tartamudeé sobre lo que le iba a decir a
continuación. Me miró por un segundo, el teléfono en su mano olvidado.
Finalmente, parpadeó y regresó a su conversación.
—Oye, tengo que irme. Te llamaré más tarde, ¿De acuerdo?
Odiaba a quienquiera que estuviera en el otro lado. ¿Era una chica?
¿Tenía una novia en Filadelfia? ¿Fui sólo una aventura para él, sólo sexo (o
bien, casi sexo)? Quienquiera que fuese habló durante otros veinte
segundos mientras él decía síes y vales y asentía.
Cuando colgó, todavía no tenía idea de lo que diría.
Sólo me miró por un momento, y luego dijo: —¿Cómo puedo
ayudarte, Bliss?
Su tono formal me repugnó, pero traté de copiarlo lo mejor que
pude. —Sólo quería disculparme por mi comportamiento durante nuestro
ensayo. Cade y yo hemos arreglado todo.
Interrumpió: —Lo noté.
Mis pensamientos tartamudeaban, huyendo por el momento. —Así
que... yo, mm, prometo que no volverá a suceder. En el futuro, mantendré
una actitud profesional. No traeré a colación mi vida personal a tu ensayo
o al aula.
Dejó la pluma con la que jugueteaba, y comenzó a levantarse. —
Bliss…
No pude escuchar lo que iba a decir. Si tenía que oírle decir que
dejarme no era fácil (cuando sabía que no le importaba), terminaría
llorando y haciendo el ridículo. Así que le interrumpí.
—No hay problema. Lo he superado. No es gran cosa, ¿Verdad?
Hizo una pausa y estaba segura de que sabía que mentía, de que
podía ver dentro de mi revuelto estómago y mi retorcido corazón. Quise
que me creyera.
Estoy bien. Lo he superado. Estoy bien. Bien. Bien.
—Cierto —dijo finalmente.
Inhalé codiciosamente.
—Genial. Gracias por tu tiempo. ¡Que tengas un buen día! —Luego
salí por la puerta y corrí, corrí, corrí por las escaleras hacia el exterior,
donde pude tragar saliva y llenar mis pulmones hasta no tener ganas de
llorar.
Desde entonces, construí muros con sonrisas y me cerré con risas.
Quedé con Kelsey, prometiéndole que iría a bailar cuando quisiera. Me
enfoqué en el ensayo, memorizando todas mis líneas una semana antes
del fin del libro. Me adentré en Marzo como un soldado, avanzando,
negándome a mirar hacia atrás. Eric elogió mi trabajo en los ensayos,
diciendo que podía sentir mi vergüenza, el odio a mí misma en cada
palabra, que podía verlo incluso en mi postura. Sonreí y fingí como si
estuviera contenta de oírlo.
Me centré en la graduación, cuando me iría y a quién sabe dónde.
Tal vez llegaría al límite de la tarjeta de crédito y viajaría con Kelsey. Tal vez
volvería a casa y trabajaría, para ahorrar un poco de dinero. A mamá le
encantaría. Tal vez me quedaría aquí y conseguiría un trabajo en Target o
algo así. Sólo tenía que llegar hasta el final. Las cosas mejorarían.
Entonces… lo manejaría. Le contaría a Kelsey todo, y acabaríamos con el
dolor. Entonces.
No puedo esperar por el Entonces.
Parecía posible. Parecía capaz de hacerse.
Hasta que el Ahora lo jodió todo.
Estábamos a una semana de vacaciones de primavera —un muy
necesario descanso. La tarde del Viernes nos tenía a todos en la caja
negra del teatro para ser dirigidos a los talleres del decorado. El
departamento entero estaba reunido en el teatro —los directores Junior
petrificados, todos los demás iban del aburrimiento a la alegría sádica.
Estaba avanzando, deseando que el tiempo pasara, cuando Rusty
se levantó para hacer un anuncio antes de la primera escena.
Se aclaró la garganta, extraordinariamente serio para Rusty. —Así
que… Ayer fui al médico…
—¿Y estás embarazado? —gritó alguien desde atrás.
—No. —Sonrió, aunque levemente—. En realidad… tengo mono15.
Hubo un latido antes de que colara.
—El médico dijo que la incubación ocurre entre cuatro y ocho
semanas, lo que significa que ya podría haberla tenido en Enero o Febrero.
15Mono: Conocida como la enfermedad del beso, la mononucleosis infecciosa es
causada por un virus que pertenece a la familia del herpes.
Así que... es posible que quieran tener cuidado con beber después de otra
persona y... otras cosas.
Enero o Febrero. La fiesta. Besé a Rusty en la fiesta. Todos lo hicimos…
con todos.
Por instinto, mis ojos buscaron a los otros miembros de esa fiesta. Sus
expresiones eran tan ansiosas y temerosas como la mía. Si Rusty era
contagioso ya en ese entonces, significaba que podía tenerla, junto con
Cade, y Kelsey, y Victoria, y cada persona en la fiesta.
Y Garrick

Mierda.

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